Testimonio sobre clase con Susana Bautista Cruz 4

“El [des]amor es una insolencia, una furia, algo demasiado abrupto. Eso creo. Pero en las páginas de Rōma la autora canta a la altura de un solo riesgo: defender con nostalgia el cuerpo que no se ve. Lo real imaginario. Todo lo que el sueño contiene. La Mujer de Manos Suaves y Cuerpo Tibio existe. Con su “gran pequeña tragedia interior”, Susana Bautista Cruz la nombra y la funda en la noche despierta, donde afuera es adentro, donde el desasosiego y la serenidad alumbran las paredes de la casa”.

Daniela Camacho A Rõma se entra desnuda para decir lo inasible

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